Cómo sabemos si el uso que damos a los videojuegos es adictivo?

La OMS reconoce y clasifica como trastorno mental el uso excesivo que le dan adultos y niños a los videojuegos. El trastorno por videojuegos se aplica tanto a juegos digitales como a videojuegos que se utilizan a través de videoconsolas o por conexión a internet.

 

Esta noticia podría provocar cierta confusión, sobretodo en los padres, y generar una alarma excesiva frente a la conducta de sus hijos. El hecho de ver niños sentados todo el día frente a la pantalla, es un signo de que estamos frente a una adicción?

 

Cómo sabemos si nosotros mismos o nuestros hijos estamos teniendo una conducta adictiva  o simplemente se trata de jugadores entusiasmados. O es un simple exceso, falta de límites, desorden?

Por el momento veamos los 3 criterios que se tienen cuenta:

  • Falta de control sobre el juego: la persona es incapaz de controlar su conducta hacia el videojuego y no puede poner límite al tiempo que invierte en esa actividad ni a las veces que lo hace durante el día o la semana.
  • Aumento de prioridadque le da al juego: se convierte en algo por encima de otros intereses vitales como alimentación, sueño, rutinas diarias y actividades sociales.
  • Continuación o aumento del juego, a pesar de las consecuencias negativas: no importa el daño que esté haciendo a su salud o a su situación vital, el afectado continúa jugando o lo hace cada vez más.

La OMS entiende que estas características tienen que ser lo bastante graves como para que afecten la vida personal, familiar. La adicción debe mostrarse en un periodo de 12 meses, de forma episódica o recurrente.

La conducta de los adultos y niños hoy frente a los videojuegos es digna de ser observada para poder pensar: ¿cómo puede ser regulada?, ¿cómo se puede evitar el aislamiento  que provoca? Cuál es el poder que tiene que afecta áreas importantes de la vida de una persona, como la familia, el rendimiento escolar/laboral  y las relaciones sociales?.