El período de cuarentena es un acontecimiento que nos impacta a todos. ¿Cómo afrontarlo desde el núcleo familiar?
Un aspecto fundamental, en esta etapa es la aclaración de dudas y temores. La adaptación de información acerca de la enfermedad y sus medidas de higiene, a los más pequeños para que puedan asimilar y procesar las mismas. Es importante, no sobre-informar a los niños.
Nos toca vivir un periodo de aislamiento preventivo, el cual trae aparejado un aumento de horas de convivencia. La pregunta que surge es:
¡¿Cómo organizar la dinámica familiar y no morir en el intento?!
- Intentar crear una nueva rutina, y volver a organizar los tiempos del hogar. Estipular los horarios de ocio y diversión, como también momentos, en los cuales los padres continúan con sus trabajos y los niños desempeñan tareas escolares.
- Hacer acuerdos con la pareja que designen los momentos en los que uno trabaja, y otro se ocupa de las demandas de los niños. Las necesidades y los tiempos de todos los miembros de la casa tienen que ser tenidos en cuenta y respetados.
- Hacer un cronograma de actividades a cumplir por día, al finalizar dar cuenta de todas las cosas que se han hecho en la casa: “He aprendido…” “He jugado a…”.
- Conservar el orden de la casa es una tarea que requiere el accionar de todo el grupo familiar, adultos y niños pueden participar juntos de esta actividad. Una buena excusa para lograr esto es mediante formas que nuestros niños tomen como juegos. Ordenar juguetes o ese cajón, que nunca pudiste arreglar ¡puede ser un gran plan familiar!
- Diferenciar la ropa. El hecho de estar en casa todo el día, no implica que debamos permanecer de pijamas. Ponerse ropa de día y de noche para descansar.
- En la medida de lo posible variar los espacios que se van usando de la casa, esta rotación puede ayudar a disminuir la sensación de encierro. Podemos jugar un rato en el cuarto, hacer campamento en el living, fútbol en el pasillo, y porque no, ser chef por unos días en la cocina.
- Los niños necesitan descargar energías, por lo que es importante dejar un momento del día, para juegos que incluyan movimiento y descarga. Algunas ideas son el fútbol, mancha, escondidas, carreras, circuito de obstáculos, búsquedas del tesoro, entre otras. Se hace más fácil estos juegos para quienes viven en casas, pero es cuestión de usar el ingenio y aflojar con algunas exigencias para los que vivimos en departamentos.
- Un juego puede ser más que un momento de diversión, algo que surgió en estos días, es el juego del Coronavirus. Consiste en hacerle a los niños en la palma o reverso de la mano un dibujo de un coronavirus. Luego, invitar a los chicos a lavarse las manos con jabón mientras cantamos una canción. El objetivo para los más pequeños es lograr que el dibujo desaparezca al final del día, y para los mayores asegurarse que los chicos se han lavado repetidamente las manos.
- Evitar que se vean noticias acerca de la temática a lo largo del día. Destinar un momento acotado para informarse. Un exceso de información puede generar ansiedades y aumentar los miedos.
- Fomentar la creatividad a través de manualidades puede ser una gran idea. Aprovechemos a Google, nuestro aliado, a la hora de buscar actividades.
- No seamos tan duros con nosotros mismos. Hay veces que podemos acudir a la televisión, en momentos en los que es necesario el descanso. La supervisión y control son fundamentales.
- Es posible mantener el contacto con amigos y familiares a la distancia (por medios tecnológicos). Puede hacernos sentir más acompañados, durante este periodo de cuidados e higiene estricto.
- Aprovechar las diferencias de edades es una gran idea, ¡los hermanos sean unidos! Fomentar que los más grandes compartan tiempo con los pequeños nos va a dar espacio para actividades laborales.
- Finalmente, entender que toda crisis es una oportunidad. Busquemos espacios compartidos, que por la rutina se nos dificultan, ¡tomarlo como una ocasión para pasar tiempo en familia!
Recordemos a los niños (y a nosotros) que quedarnos en casa es una forma de ocuparnos del problema. Esta es una buena oportunidad para mostrarles que la unión hace la fuerza, reforzando la idea de comunidad, solidaridad y respeto con el prójimo.
Lic. Camila Ruiz Abraham