Las situaciones dolorosas del presente no siempre se experimentan de manera aislada. Muchas veces actúan como detonantes que hacen resurgir heridas emocionales y traumas que permanecían sin resolver. Ante una crisis, el dolor actual puede conectarse con experiencias pasadas de pérdida, miedo o incertidumbre, intensificando el impacto emocional.

Un claro ejemplo de esto puede verse frente al reciente terremoto en Venezuela, situación frente a la cual hemos tenido muchas consultas por el alto nivel de angustia que ha generado en quienes no lo han vivido en primera persona, pero que a la distancia sienten el dolor que está viviendo su pueblo. Para muchas personas que emigraron del país, incluso hace muchos años atrás, este acontecimiento puede despertar recuerdos profundos vinculados a la separación de sus seres queridos, la sensación de desarraigo o la angustia vivida frente a las despedidas. Así, el terremoto no solo representa una emergencia presente, sino también un recordatorio emocional de duelos y experiencias que continúan resonando.

Frente a esto, resulta fundamental contar con espacios que permitan elaborar lo vivido, historizar las experiencias y poner en palabras aquello que duele: nombrar los acontecimientos, reconocer las emociones que despiertan y comprender cómo se enlazan con la propia historia. Cuando los traumas permanecen silenciados o sin elaboración, tienden a repetirse y a manifestarse ante nuevas situaciones de crisis. Por el contrario, trabajar sobre ellos permite aliviar su peso, fortalecer los recursos personales y evitar arrastrar heridas no resueltas a lo largo del tiempo.

Aunque este proceso puede resultar difícil, también abre la posibilidad de crecimiento y reparación. Cada vez que una experiencia dolorosa logra ser comprendida, compartida y resignificada, deja de ser una carga que se arrastra en soledad para convertirse en parte de una historia que puede integrarse. Reconocer las heridas no significa quedarse atrapado en ellas, sino dar el primer paso hacia el bienestar emocional.

Lic. Josefina Alvarez Igoillo