Hay momentos en la vida en los que una noticia cambia el modo en que una persona se piensa a sí misma y proyecta su futuro. El diagnóstico de una enfermedad puede ser uno de ellos.
Más allá de la dimensión médica, recibir un diagnóstico implica muchas veces atravesar un proceso emocional complejo: incertidumbre, miedo, preocupación, enojo, tristeza y la necesidad de reorganizar la propia vida frente a una realidad inesperada.
Y ese impacto no queda necesariamente fuera del mundo laboral.
La persona continúa siendo profesional, compañero, líder o integrante de un equipo, pero puede encontrarse atravesando internamente un proceso que demanda gran parte de sus recursos emocionales y cognitivos.
Esto puede traducirse en dificultades para concentrarse, menor energía, cambios en la motivación o necesidad de disminuir el ritmo de trabajo.
No significa necesariamente una pérdida de compromiso o de capacidad. Muchas veces significa, simplemente, que una parte importante de la energía de esa persona está puesta en afrontar una situación vital significativa.
¿Cómo puede acompañar una organización en estos momentos?
Una mirada integral permite comprender que el bienestar emocional y el desempeño laboral no son dimensiones separadas. Cuando una persona atraviesa una situación de estas características, el impacto puede trasladarse también al ámbito laboral: disminución de la concentración y la energía, dificultades para sostener el ritmo de trabajo, menor productividad, aumento del ausentismo o dificultades en la dinámica con el equipo.
Acompañar adecuadamente estos procesos puede favorecer la adaptación, prevenir mayores niveles de malestar y contribuir a sostener el desempeño y el vínculo de la persona con su trabajo y su equipo.
Para ello, es necesario contar con herramientas y recursos que permitan abordar estas situaciones de manera respetuosa, empática y adecuada a cada realidad.
El acompañamiento también puede ser parte de la estrategia.
Desde Momento Cero, como equipo de profesionales de la salud mental, acompañamos a las organizaciones en estos momentos, brindando espacios en donde contenemos y ayudamos a procesar tanto para las personas que están atravesando una situación difícil como para quienes tienen de acompañarlas desde la organización.
Trabajamos para que líderes y equipos puedan contar con herramientas que les permitan abordar estas situaciones con sensibilidad, sin invadir, juzgar ni desconocer el impacto que pueden tener en la vida laboral.
Acompañar es estar disponibles, escuchar y generar condiciones que permitan atravesar una situación difícil sin perder de vista a la persona ni el impacto que esta realidad puede tener en la organización.
Porque detrás de cada puesto hay una persona. Y cuando la vida cambia, el trabajo también puede verse impactado.
Lic Giannina Laura Pandolfi